Confituras
La confitura , como método de conservación, no se diferencia de la mermelada en ningún aspecto. Las dos utilizan el azúcar como conservante. La fruta en este caso, se corta a trozos para su cocción. El producto final resulta poco homogéneo debido a la irregularidad de los tozos de la fruta, que pueden ser de diferentes cortes, por ejemplo en juliana fina o en el caso de esta receta en rodajas finas.
Ingredientes
400 gr de Naranja y Mandarina (Clementina, son más dulces)
160 gr de Azúcar
1 Rama de Canela (opcional)
Método de elaboración
1 Lavar las naranjas y mandarinas
2 Cortar en rodajas finas
3 Blanquear las rodajas, refrescar y escurrir
(Blanquear es la acción de poner las rodajas con agua a hervir)
4 Cubrir las rodajas con el azúcar y canela y macerar un día
5 Cocer a fuego lento, removiendo frecuentemente durante 30 minutos
6 Retirar del fuego y dejar enfriar las rodajas por separado para que no se enganchen
Esta rodajas de naranja y mandarinas las podemos utilizar para guarnecer el roscón de reyes, la coca de sant Juan, bizcochos, tartas, etc.
Notas
La cantidad de azúcar puede variar según las necesidades y gustos.
Si la confitura elaborada se ha de guardar durante mucho tiempo, es mejor ponerla en botes de vidrio cerrados y cocerlos al baño maría.
Se puede hacer la misma receta, pero utilizando una mezcla de cítricos.