La semana pasada, en el mercado encontré aun castañas, según el tendero eran de Galicia, y a buen precio. Decidí comprar 1 kilo, al llegar a casa me dí cuenta de que costaban mucho de pelar, las dejé unos días en un cesto para que se secaran un poco, para ver si así se podían pelar más facilmente, sólo conseguí quitar la piel exterior.
Una vez tuve peladas todas las castañas, el problema fue que la piel interior estaba muy enganchada, entonces recurrí a un truco.
En una olla ponemos bastante agua a hervir y escaldamos las castañas durante diez segundos, más o menos.
Escurrimos y sin dejarlas enfriar las pelamos.
Y listo!!, se pelan muy fácil.
Ya tenemos castañas para lo que queramos; puré, salsas, postres, guarnición, etc...
Hasta luego!!